PROGRAMA DE LA DISCIPLINA EDUCACIÓN FÍSICA EN EL CONTEXTO DE LA UNIVERSALIZACIÓN: NECESIDAD  DE UN CAMBIO CONCEPTUAL Y METODOLÓGICO  

THE PROGRAM FOR PHYSICAL EDUCATION SUBJECT IN THE CONTEXT THE MICRO-UNIVERSITIES: NECESSITY OF THE METHODOLOGICAL AND THE CONCEPT CHANGE  

Autores: Lic. Sandra Guillén- Prieto. Profesora Auxiliar
               Lic. Manuel Felipe Rodríguez- Pérez. Profesor Asistente
               Lic.  Luis E. Peña- Nuñez 

Escuela Deportiva Comunitaria “Henry García Suárez”

RESUMEN  
El complejo proceso de la universalización pedagógica demanda la formación de un profesional competente. Lo anterior es posible, si el currículo de la carrera tiene una correcta concepción y estructuración. Por ello, el presente trabajo tiene como objetivo proponer el rediseño del Programa de la disciplina Educación Física para todas las carreras del ISPH, de forma tal que eleve su contribución a la formación profesional del futuro educador en el contexto actual de la universalización. El análisis realizado del Programa de la disciplina Educación Física refleja las principales insuficiencias que presenta este documento docente en el Plan de estudio vigente. Como resultado se propone un diseño basado en una nueva concepción y estructuración del mismo. Este diseño reconceptualizado a partir de las condiciones reales del ISPH elevará, igualmente, la preparación científica y metodológica de los docentes que imparten dicho programa para contribuir al proceso de formación profesional de los estudiantes con un nuevo enfoque.   
Palabras clave. Universalización pedagógica, programa de educación física, formación profesional 

ABSTRACT  
The complex process of the pedagogical micro- universities demands the formation of a competent and a good professional. This is possible only if in his career he has a correct conception and structure. This is why this work has the objective to propose the redesign the program of Physical Education for all the careers in the ISPH (Higher Pedagogical Institute), to elevate the professional formation of the future educator in the actual context the micro- universities. The analysis made of the program of physical education reflects the most important insufficiencies that this document presents in the study plan. As the result we propose a design based in the new conception and structure it. This design based in the real conditions of the ISPH will elevate the scientific and methodological preparation of the teachers that teach this program to contribute to the process of professional formation of the students with the new approach.  
Key words. Pedagogical the micro- universities, physical education program, professional formation.  

INTRODUCCIÓN  

Indudablemente, el siglo XXI y con él, la denominada Tercera Revolución Educacional han planteado nuevas demandas a los diferentes subsistemas del Sistema Educativo Cubano. La Educación Superior no constituye una excepción. Tal es así que junto a los nuevos perfiles ha surgido un nuevo modelo de estudios superiores: la Universalización de la Educación Superior.

Dicho modelo pedagógico presupone la acentuación de las características que han identificado la formación de profesores a lo largo de su historia: la formación desde la escuela y para la escuela, el logro de un creciente protagonismo del alumno, el enfoque profesional pedagógico y el equilibrio entre la centralización y la descentralización. Además, requiere del futuro licenciado mayor grado de independencia, uso racional, efectivo y creativo de las tecnologías, alto desarrollo de las habilidades de estudio para lograr la autodirección y el autoacceso a la información.

Los docentes en los institutos superiores pedagógicos del país tienen la  alta  responsabilidad  de preparar a los jóvenes, futuros  maestros  y profesores, que garanticen el éxito de la educación. Constituye, entonces, una necesidad de primer orden, tanto en los momentos actuales como en tiempos futuros, el perfeccionamiento del proceso de formación de profesores.

Se aspira a formar un profesor competente, independiente, reflexivo y creativo; capaz de fundamentar sus decisiones pedagógicas y metodológicas,  de utilizar las tecnologías, de asimilar los constantes cambios que demanda la sociedad y de ser protagonista de estos teniendo en cuenta los valores sociales, políticos, culturales, económicos de la actualidad cubana.

El logro de estas aspiraciones en la formación de los egresados será cada vez más posible en la medida en que la estructura interna de la carrera responda a las exigencias de la formación del profesional, en que las disciplinas  partan de problemas profesionales para desarrollar el contenido y su aprendizaje, que las correspondientes asignaturas garanticen el desarrollo de las habilidades que posibiliten la resolución de dichos problemas, así como que los colectivos docentes conozcan y comprendan las concepciones teóricas que sustentan las diferentes materias que imparten.

Se considera que la formación de un profesional de la educación competente es posible, si el currículo de la carrera tiene una correcta concepción y estructuración.

Es imprescindible perfeccionar constantemente el planeamiento curricular para que los planes de estudio y programas sean reflejo consecuente de las  transformaciones actuales en la educación cubana. La propuesta curricular que se diseñe ha de estar encaminada a formar un docente cualitativamente diferente, que contribuya a elevar la calidad de la educación en el país en la medida en que solucione la situación emergente de la necesidad de profesores.

Con respecto a la formación de profesores, muchos han sido los desafíos que esta última etapa le ha impuesto a los docentes que trabajan en los institutos superiores pedagógicos. El estudio y la creatividad han protagonizado un desarrollo de criterios, valoraciones y, sobre todo, experiencias que están enriqueciendo la teoría pedagógica cubana. Baste señalar investigaciones que sobre el tema han sido desarrolladas en el Instituto Superior Pedagógico de Holguín (ISPH) por Ortigoza (1997), Castañeda (1997), Cedeño (1997), González (1998), Herrera (1998), Ricardo (2000) y  Hernández (2002), entre otros, con valiosos  aportes en la formación pedagógica y profesional de los futuros educadores.

El Ministerio de Educación ha realizado múltiples esfuerzos desde 1970 hasta la fecha, con respecto al perfeccionamiento y validación de planes y programas de estudio. Es oportuno recordar la elaboración de los diferentes planes de estudio por los que ha transitado la  educación universitaria, desde el Plan A (1975) hasta el Plan C, modificado en 1995.

Las nuevas características que adopta el proceso de formación  de profesores en el contexto de la universalización pedagógica, así como las disímiles situaciones que debe  enfrentar y solucionar el estudiante en la escuela, demandan un profesional que pueda actuar eficientemente con el  sistema categorial y operacional de las disciplinas que componen el currículo, en aras de lograr la realización exitosa de su actividad, no solo en  el ámbito curricular, sino también en la impartición de la docencia.

Sin embargo, los resultados obtenidos en instrumentos aplicados a estudiantes de la Licenciatura en Educación, una vez cursada la disciplina Educación Física (EF) en el primer año intensivo en la sede central del Instituto Superior Pedagógico de Holguín (ISPH) durante el curso 2006-2007, con el fin de constatar el dominio de los contenidos de la misma y su aplicación a la dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje (PEA) en las escuelas, ponen de manifiesto insuficiencias tanto en el orden conceptual como procedimental y revelan  limitaciones en el diseño curricular de la disciplina.

Tales resultados, unidos a las opiniones de alumnos y profesores y a la experiencia vivencial de los autores, apuntan hacia fallas en la dirección del PEA de la disciplina dadas, en gran medida, por un diseño curricular carente de una visión integradora y contextualizada que se corresponda con las exigencias actuales en la formación del profesional de la educación. Téngase en cuenta que el actual diseño coincide, casi en su totalidad, con el que le antecedió.

Teniendo en cuenta  estos  criterios, se pudo constatar que existen insuficiencias en el  diseño curricular del Programa de la disciplina  EF para todas las carreras de los ISP, lo que condujo a plantear el siguiente Problema  Científico: ¿Cómo elevar la contribución de la disciplina Educación Física a la formación pedagógica profesional del futuro egresado en el  Instituto Superior Pedagógico de Holguín en el contexto de la  universalización?
En correspondencia con el problema planteado, el objetivo de  esta investigación es: Proponer el rediseño del Programa de la disciplina  Educación Física, de forma que eleve su contribución a la formación pedagógica profesional del futuro egresado en el  Instituto Superior Pedagógico de Holguín  en condiciones de universalización.

Lograr la mejor preparación no solo física, sino integral de los futuros egresados como licenciados en Educación, en correspondencia con los objetivos del Plan de Estudio y con el  Modelo del profesional a que se aspira, es un gran reto de la disciplina Educación Física. Al análisis y rediseño de la concepción y estructuración del programa de  dicha  disciplina  está  dirigida  esta  investigación.

METODOLOGÍA

El fundamento metodológico de la investigación lo constituye el método dialéctico-materialista como método general de la ciencia, el cual posibilita el acercamiento a la esencia del objetivo trazado en la misma. Entre los métodos empleados se encuentran, del nivel teórico: análisis y crítica de fuentes, método histórico-lógico, método sistémico estructural y del nivel empírico: análisis de documentos, encuestas a profesores y estudiantes, así como el estadístico para procesar los datos obtenidos.

De una población de 522 estudiantes del primer año intensivo de la especialidad Profesor General Integral de Secundaria Básica en el curso escolar 2006-2007, la muestra quedó conformada por 145 de ellos, seleccionados por el muestreo simple aleatorio sin reposición. Además, fueron encuestados los 12 docentes que pusieron en práctica el programa.

RESULTADOS    

Los autores del presente trabajo parten de la definición ofrecida por Addine, F.(1995) en la que se plantea que: "El currículo es un proyecto educativo integral con carácter de proceso, que expresa las relaciones de interdependencia en un contexto histórico-social, condición que le permite rediseñarse sistemáticamente en función del desarrollo social, progreso de la ciencia y necesidades de los estudiantes, que se traduzca en la educación de la personalidad del ciudadano que se aspira a formar".

Lo anterior adquiere singular connotación cuando se trata del currículo destinado a la formación de maestros, porque los cambios que conducen al perfeccionamiento del nivel educacional para el que estos se preparan, obligan a mantener una constante expectativa y se convierten en exigencias de innovación y transformación en ese currículo. Estas modificaciones deben conducir a que exista una sintonía entre el contenido (el qué) y los métodos (el cómo) a utilizar para enseñar en las escuelas.

Desde la definición de currículo se evidencia que si bien es un proyecto, es también un proceso; es teoría y práctica porque las bases y fundamentos determinan lo que se debe poner en acción, lo que se debe aprender; y las experiencias en su aplicación indican lo que puede o debe ser modificado y enriquecido; de ahí que se pueden distinguir tres dimensiones (que C. M. Álvarez de Zayas (1999) denomina eslabones) estrechamente interrelacionadas: diseño, desarrollo y evaluación.

El diseño curricular es el plan o proyecto que se concibe de acuerdo con el enfoque educativo implícito en las bases y los fundamentos teóricos.

El desarrollo es la dimensión dinámica del currículo, en la que el proyecto se identifica con el propio proceso educativo, es el proyecto en acción, llevado a la realidad y adecuado al contexto de cada centro y de cada aula. Mientras más abierto es el currículo, más unidos están el diseño y el desarrollo, porque los mismos docentes tienen la posibilidad de idearlo, de elaborarlo, de ponerlo en práctica y analizar sus resultados y causas para proponer nuevas modificaciones.

La evaluación es la dimensión curricular que transcurre a lo largo del desarrollo del proyecto y permite validar su efectividad, a la vez que retroalimenta el propio diseño; por lo tanto no es un acto final y, como se ha explicado, los distintos autores confirman que desde que se concibe el diseño, se prevé también cómo se realizará la evaluación.

Un aspecto importante a considerar con relación al diseño curricular es la existencia de diferentes  niveles de concreción. Fátima Addine y otros (2003) profundizan en tres: un primer nivel o nivel macro que corresponde al sistema educativo en forma general y que involucra al nivel máximo que realiza el diseño curricular; un segundo nivel o nivel meso que se materializa en la institución o instancias intermedias; y un tercer nivel o nivel micro, que como plantean Silvia Cruz y Homero Fuentes (2002) se identifica con el diseño que va desde las disciplinas hasta los temas. En este último se delimita el contenido en aras de lograr los objetivos y se lleva al año, disciplina, asignatura y tema.

La presente investigación se centra en ese último nivel pues se trata del diseño curricular de la disciplina Educación Física para todas las carreras de la Licenciatura en Educación en el ISPH que, obviamente, en correspondencia con el principio de derivación del proceso docente-educativo ha de desprenderse del Modelo del profesional. Según este principio esbozado por Álvarez de Zayas, C. (1999) se derivan todos los componentes, con excepción de los problemas que prácticamente no se derivan pues “…como realidad objetiva, influyen en todas las disciplinas docentes y se van concretando en todos los objetos respectivos de cada una de ellas y se precisan en los objetivos concretos de las mismas”. Sin embargo, la estructuración de los problemas de la carrera, junto a la lógica esencial de la profesión y los objetivos del profesional, como apuntan S. Cruz y H. Fuentes (2002), son elementos que se incorporan al proceso curricular como conductores del diseño.

Las disciplinas -como los bloques, ejes, menciones o áreas- se estructuran en asignaturas, materias o estancias. (Álvarez de Zayas, C., 1999). La que nos ocupa en esta investigación ha estado conformada por asignaturas que garantizan objetivos propios del desarrollo de la personalidad del futuro licenciado y se incorporan en el área de formación general como parte del sistema Carrera. Plantea también Carlos Álvarez de Zayas (1999) que la estructura interna de la carrera debe responder, dialécticamente, a los distintos campos de acción y esferas de actuación del objeto del profesional.

Por consiguiente, en el proceso de diseño curricular de la disciplina Educación Física se ha de tener en cuenta que “La formación de un educador que responda a nuevas concepciones, demanda un currículum que logre de manera sistemática el desarrollo de contenidos que se traduzcan en formas de pensar y actuar frente a los problemas concretos que le plantea la vida social. En fin, la formación de un nuevo profesional de la educación, reflexivo, competente, crítico, que exige desarrollar el pensamiento alternativo del profesional a través del conocimiento en la acción, de la reflexión en la acción y sobre la acción”. (Addine, F. y García, G., 2002)

Es oportuno recordar que el Plan de estudio vigente tiene su base en el Modelo Curricular de la universalización de la educación superior pedagógica, aplicado en los ISP del país a partir del curso 2002-2003 para la formación del personal docente y cuyos componentes fueron sistematizados por A. Macías (2004) en su Tesis de maestría. El mismo se sustenta en la integración de las instituciones universitarias pedagógicas con el resto del sistema educacional y sobre la base del principio pedagógico de la vinculación del estudio con el trabajo.

La universalización de la educación superior pedagógica parte de la concepción de un primer año de estudio con carácter intensivo, como premisa para crear las condiciones efectivas para la descentralización posterior del proceso docente-educativo a las sedes municipales, donde se articulan armónicamente los componentes académico, laboral e investigativo, y la actividad de los estudiantes en la escuela constituye el eje central alrededor del cual se estructuran todos los elementos que conforman el currículo universitario.

Estrechamente vinculada a la formación académica y práctico- investigativa de los estudiantes está la actividad cultural, deportiva y comunitaria que estos realizan en todos los años de la carrera, cuya inserción actual se produce de forma más temprana y directa en las comunidades donde –una vez graduados- laborarán profesionalmente, lo que constituye un elemento significativo en el impacto de la universalización en el desarrollo sociocultural de los territorios.
Ello significa, en la opinión de los autores, que el diseño curricular de la disciplina Educación Física ha de estar fuertemente orientado hacia la actividad profesional, por lo que es preciso que se adopte un enfoque profesional pedagógico cuya esencia debe ser enseñar a enseñar.

En tal sentido, se proyectará la mencionada disciplina desde la pluridimensionalidad de dicho enfoque planteada por M. Cárdenas (1999) cuyas dimensiones son la instrucción metodológica, el desarrollo de la capacidad para el autodidactismo, el desarrollo de un pensamiento alternativo y el dominio pedagógico y curricular del sistema de conocimientos. La primera implica la selección y el tratamiento de los contenidos de la disciplina de modo que se instruya al alumno para que pueda aplicarlos en el PEA en los diferentes subsistemas del Sistema Nacional de Educación en los que se insertará. La segunda presupone el desarrollo de un aprendizaje independiente, la orientación del alumno en cuanto a autores y fuentes bibliográficas, el procesamiento con métodos adecuados de la información obtenida y su registro.

 La tercera comprende la orientación de la disciplina hacia el análisis de situaciones problémicas desde diferentes perspectivas de manera que posibilite variadas soluciones a una problemática siempre que ella lo demande. La cuarta y última dimensión encierra el desarrollo de la capacidad para enseñar, para desarrollar valores, cualidades y normas a través de la disciplina y expresa la cultura que se logra en las relaciones intradisciplinarias e interdisciplinarias con aquellos aspectos del sistema de conocimientos que resultan convergentes.

La adopción del enfoque profesional pedagógico exige transitar de la fragmentación a la interrelación y a la integración para la solución de problemas profesionales. Así, este enfoque se convierte en una forma particular de abordar la interdisciplinariedad en el proceso de diseño curricular de la disciplina. De ese modo, se ayudaría a los futuros profesores a lograr un pensamiento interdisciplinario que les permita resolver los problemas complejos de la práctica y descubrir los vínculos que unen los fenómenos aparentemente inconexos.

Asimismo, resulta importante abordar cómo estructurar los contenidos, el concepto de programa y sus componentes. A. Ricardo y F. Sarmiento (2003) señalan que “los  programas  docentes  pueden  corresponder  a   disciplinas, asignaturas,  módulos, áreas, etcétera y en ellos se expresan  los objetivos a lograr en determinados períodos en lo concerniente al aprendizaje de los contenidos de la ciencia y la técnica, y a  la formación de la personalidad de los estudiantes pues constituyen  documentos  que reflejan en  esencia  la  proyección metodológica  de  los componentes del proceso  de  formación  del profesional  a  ese nivel. En ellos se manifiesta  la  actualidad desde el punto de vista científico-técnico y pedagógico que sirve de pauta para el trabajo creador de profesores y estudiantes. Se precisa, a su vez, la literatura más actualizada de los contenidos de que se trate”. Los autores de este trabajo concuerdan con lo antes planteado y se adscriben a la propuesta de Rafael Fraga y otros (1996), en la que señalan que un programa docente debe contener:

Lo antes explicado resulta esencial para enfrentar el perfeccionamiento del Programa de la disciplina Educación Física para todas las carreras de la Licenciatura en Educación del ISPH  en el contexto de la Universalización con una nueva visión del objetivo de la misma y, de este modo, dar respuesta a las necesidades de la formación de un profesor competente con un enfoque integrador y contextualizado.

Para el análisis crítico del programa en cuestión y corroborar si el diseño  era  susceptible a perfeccionarse, se tuvo en cuenta las vías para realizar el diagnóstico  de la efectividad de los documentos docentes:

El análisis anteriormente realizado arrojó los siguientes resultados:

La asignatura Educación Física está ubicada en el primer y segundo años del Pan de estudio de todas las carreras de la Licenciatura en Educación en el ISPH. La concepción de esta asignatura implica su desarrollo en los tres bloques en que se estructura el primer año que con carácter intensivo se concentra en las sedes centrales de los ISP. Tiene destinado un total de 72 horas distribuidas durante 36 semanas, en clases que se desarrollan dos veces por semana en días alternos, en turnos de 50 minutos de duración. En el segundo  año, la asignatura se desarrolla  con un total de 60 horas, durante 30 semanas, a razón de un turno semanal  en las microuniversidades según las características de cada territorio.

El Programa docente se encuentra estructurado en:

En la fundamentación se especifica brevemente el papel de la materia de estudio, su importancia y tributo en la formación del futuro profesional, teniendo presente que es una asignatura incluida en el área de formación general.


El Programa presenta seis objetivos generales que, analizados de forma global, tienen posibilidades reales de cumplimiento y expresan especificidades en relación con la materia de estudio. Se considera que la formulación de los objetivos 1,2 y 4 tiene un carácter reproductivo y los 3,5 y 6 tienen un enfoque productivo. Falta de una mayor aplicación del enfoque pedagógico-profesional en el sistema de objetivos, bajo las condiciones actuales de formación de profesionales en la educación. Además, no se delimitan los objetivos y sistema de contenidos para cada año, cuya determinación constituirían las asignaturas que conforman la disciplina. Las nuevas condiciones de un segundo año universalizado imponen declarar con precisión los diferentes componentes del currículo.

De estos objetivos generales aparecen derivados los de carácter específico por temas del programa. Los objetivos de los temas guardan relación con los objetivos de la disciplina en cuanto a los conocimientos que declaran.

El  programa no propone Plan temático y recomienda desarrollar el mismo  en clases prácticas, con la utilización de algunas conferencias para contribuir teóricamente a la autopreparación de los estudiantes y como parte de su cultura integral. La cantidad de horas asignadas para el desarrollo del programa se considera adecuada.

El contenido del programa se encuentra determinado a partir de los objetivos propuestos, tiene actualidad y el enfoque hacia la profesión pudiera apreciarse de forma indirecta; pero se considera que se obvian algunos aspectos fundamentales de importancia para el futuro desempeño profesional de los estudiantes (fundamentalmente en los temas 1,2,3), es decir, falta correspondencia entre el tratamiento de algunos conocimientos teóricos y las expectativas y necesidades de su aplicación en la futura labor profesional. Orienta  contenidos específicos para las carreras de PGISB, Media Superior, Especial,  Primaria y ETP.

Son evidentes las potencialidades educativas del contenido que, en sentido general, puede contribuir al desarrollo de las cualidades que demandan las exigencias del profesor que se caracteriza en el Plan de Estudio, aunque no evidencia de forma explícita los modos de actuación profesional que debe contribuir a desarrollar este programa docente. El programa no especifica sistema de habilidades que sirvan de soporte a los contenidos que se deben abordar.

Se propone evaluar de forma sistemática. Los autores consideran que existen imprecisiones en el sistema de evaluación, pues no se declaran dimensiones e indicadores con normas evaluativas, así como tampoco se concretan orientaciones sobre el autocontrol por parte de los estudiantes.

Las indicaciones metodológicas orientan de forma muy general y breve cómo desarrollar el programa. Además, no se ofrecen orientaciones para el desarrollo de la dimensión ambiental, el uso de las nuevas tecnologías, la interdisciplinariedad o de actividades donde se pongan de manifiesto habilidades en la conducción del proceso pedagógico y modos de actuación profesional.  La valoración del vínculo entre los componentes organizacionales del plan de estudio en el programa de la disciplina de referencia se dificulta pues no aparece de modo explícito en ninguna parte de él.

Se puede resumir que existen imprecisiones en las Indicaciones Metodológicas, en las que se obvian actividades relacionadas con los componentes académico, laboral e investigativo que  contribuyan con un enfoque profesional a la formación pedagógica de los estudiantes.

Con el objetivo de conocer los criterios de los alumnos se aplicó una encuesta a 145 estudiantes que realizan su práctica responsable en segundo año. Los resultados que más se destacan  son los siguientes:

El 26,3% considera que se ofrecen contenidos útiles para su profesión, mientras que el 57,9% expresa que “A veces”, lo que hace reflexionar acerca de la fundamentalización del sistema de contenidos.

Resalta que solo un 59,09% de los estudiantes manifieste que los métodos empleados propiciaron el desarrollo de su autonomía e independencia, un 26,3% que “A veces” el autoacceso a la información y un 42,1% la relación intermaterias.

Todas esas opiniones corroboran también limitaciones en cuanto a la bibliografía y su utilización en el nuevo contexto para el desarrollo de la independencia cognoscitiva en el alumno, el autoacceso a la información y la autodirección, aspecto esencial en la nueva modalidad de estudios. Además, revela insuficiencias en la utilización de las TIC en el proceso.

Asimismo, el 21,05 % de los estudiantes responde que  “Sí”, el 57,9 % que “A veces”, mientras que el 21,05% contesta que “No” se les ayuda a desarrollar su expresión oral y escritura.

Otro aspecto de interés es el relacionado con la responsabilidad ante el estudio y la motivación por la especialidad. Sólo el 26,3% responde que “A veces” los métodos utilizados propiciaron su dedicación al estudio y el 57,9% contestó que  la asignatura no  contribuyó a aumentar su motivación profesional.

Pese a las insuficiencias planteadas existe un reconocimiento por los alumnos acerca de las potencialidades del contenido la disciplina, toda vez que un 68,4% plantea que esta le ayudó a ampliar su cultura.

Sin embargo, se decidió indagar también acerca de las consideraciones de los alumnos sobre si la disciplina, en general, contribuye a prepararlos para su desempeño en el aula. Sólo un 26,3% expresa que le ayudó en este aspecto.

Tal y como se pone de manifiesto en las encuestas aplicadas a los alumnos se hace necesaria una mayor contextualización de la disciplina, aprovechar los recursos puestos a disposición de las sedes centrales y microuniversidades para lograr una mayor variedad en la utilización de los medios de enseñanza. Téngase en cuenta que solo un 15,8% de los alumnos refiere haber utilizado la computadora para la solución de tareas de esta disciplina. Aunque, los estudiantes mayoritariamente coincidieron en señalar que se emplearon medios, particularmente deportivos.
En cuanto a la evaluación, existe coincidencia (94,5%) al plantear que la misma se centra en la participación de los alumnos durante la clase y al responder preguntas orales. En ningún caso se manifestó la realización de preguntas escritas ni la discusión de los resultados de las mismas con los alumnos. También, un 73,7% de los estudiantes refiere que la evaluación se realiza de manera sistemática.

Se destaca que un 63,2 % de los encuestados considera que la preparación de sus profesores es excelente y un 36,8  % que buena.

Con el objetivo de enriquecer la teoría revisada y a partir de la experiencia práctica se aplicó una encuesta a 12 especialistas que trabajan con la disciplina en el Instituto Superior Pedagógico de Holguín. Se analizó que el 100 % estima que el diseño actual debe ser perfeccionado.

Como resultado de la aplicación de los criterios valorativos al programa actual de la disciplina Educación Física, se concluye que éste no agota todas sus potencialidades para el perfeccionamiento de la futura labor profesional de nuestros estudiantes.

Los autores de este trabajo opinan que se debe introducir a los estudiantes en posición de que sientan que existen posibilidades reales de educar a través de la Educación Física, desarrollar convicciones e ideales muy propios de la asignatura, que tiene relación directa con valores que se deben fomentar en la nueva generación y están contenidos en el programa, así como mediante los contenidos y las disímiles situaciones que surgen en el transcurso de las clases, estimular y reafirmar motivaciones, modos de actuación, hábitos y habilidades no solo motrices deportivas, sino también pedagógicas profesionales en su formación inicial.

En este sentido las actividades docentes han de estar organizadas de modo tal que cada uno de los temas que se impartan constituyan objeto de reflexión para el estudiante y se le coloque en una posición activa y transformadora con respecto a los ejercicios, juegos deportivos, las actividades relacionadas con los pioneros exploradores y otras que reciben y tienen que ver con su proyección futura; por  lo tanto, las clases deben estar en correspondencia con  los principios para la dirección del proceso pedagógico.

Se considera también de suma importancia mencionar que en la clase de Educación Física la interacción didáctica que se produce (relación entre profesores y alumnos y de estos entre sí) deviene en un intercambio que implica nuevos métodos de acercamiento, basados en el respeto mutuo y en la búsqueda permanente de funciones y roles de realización humana que desarrollan la reflexión crítica y el espíritu investigativo, para enfrentar con flexibilidad los problemas que surjan en el proceso docente educativo y actuar con certeros estilos de dirección.
Es el momento en que los sujetos implicados se entrenan en la labor de enseñar y aprender, poniendo en juego sus recursos personales en franca interacción dialéctica con la adecuada motivación, comprensión y sistematización del contenido, que es retroalimentado por el control y la evaluación. Este proceso tiene, como se ha señalado, una naturaleza interactiva, pero además vivencial y contradictoria que ejerce una influencia determinante en los resultados del mismo, en especial, en el desarrollo de niveles de asimilación, de habilidades, de capacidades, así como de modos de actuación, rasgos de la personalidad, actitudes, conductas y valores.

Al dosificar los contenidos de los Programas de Educación Física se debe concebir un sistema de actividades para incentivar la búsqueda y exploración del conocimiento por el alumno, que estimule y propicie el desarrollo del pensamiento, la independencia y la creatividad.   

La integración de los propósitos de adquirir conocimientos teóricos, desarrollar el intelecto unido al desarrollo de habilidades motrices y capacidades físicas, exige que en la interacción sujeto-objeto aparezcan los elementos necesarios para el diálogo, la planificación independiente de variadas formas de ejercicios, la observación, descripción, comparación y valoración de técnicas  deportivas ejecutadas por sí mismos y por sus compañeros, la posibilidad de plantear y resolver problemas, propiciar el autocontrol, etc. En otras palabras, la asignación de tareas cuyas exigencias intelectuales y físicas conduzcan a que el alumno opere con el conocimiento hacia niveles cada vez más complejos, estimulando así su desarrollo.

En la concepción y dirección del proceso de enseñanza aprendizaje en la Educación Física, partiendo siempre del diagnóstico inicial, no se puede olvidar que es imprescindible atender a los alumnos en función de los diferentes niveles de desempeño que estos han logrado, estimular sus potencialidades y ofrecer la ayuda requerida para el tránsito desde el nivel alcanzado hasta uno superior. Así, el profesor de Educación Física debe interactuar creativamente en la zona de desarrollo potencial para hacer progresar a los que tienen más dificultades y continuar promoviendo el avance de los que mayores logros manifiesten.

Es imprescindible tener en cuenta la relación, como una unidad de trabajo, de los objetivos, contenidos, medios y métodos a emplear. Esa unidad proporcionará como resultado el desarrollo de una nueva conducta y mejores modos de actuación en los alumnos.

Otro elemento de incuestionable valor es la evaluación del aprendizaje, que debe ser integral, formativa, y no solamente reflejar el desarrollo motriz alcanzado por el estudiante. El control y la evaluación debe ser por tanto un proceso grupal como individual (auto, hetero y coevaluación) en el cual el docente debe dar seguimiento a los cambios que se van produciendo, hacer los señalamientos oportunos precisando las tareas a realizar para enmendar los errores y estimularlos para enfrentarse a un nuevo estadío en el aprendizaje. La evaluación debe constituir momento propicio para provocar en el estudiante la seguridad en sus potencialidades, posibilidades de asimilación y sistematización del contenido. Es importante lograr que el estudiante exprese sus criterios y haga valoraciones acerca del contenido, así como de los resultados que se van obteniendo, lo que necesariamente tendrá una repercusión en su futura labor profesional.  

Concretando estas ideas, el objetivo es contribuir de conjunto con las otras materias y el personal docente que la dirige, al desarrollo multilateral y armónico del estudiante y que esto  forme parte de un proyecto social concreto,  que se traduzca en modos de actuación en su vida profesional.  

CONCLUSIONES  

Del análisis realizado se puede concluir que en el contexto actual de la universalización y dada las insuficiencias detectadas en el diseño curricular de la disciplina, resulta necesario rediseñar el mismo para elevar su contribución a la formación pedagógica profesional  de los futuros educadores.

En sentido general, el Programa de la disciplina Educación Física contiene potencialidades para proporcionar a los estudiantes fundamentos básicos que les ayudarán en el ejercicio de su profesión, no obstante, es imprescindible adecuar los objetivos,  contenido e indicaciones  metodológicas a las necesidades del contexto en que estos se van a desempeñar.

Con las flexibilidades concedidas a los ISP es posible la adecuación del programa, teniendo en cuenta todo lo que la disciplina Educación Física puede aportar a la formación integral del futuro profesional en las condiciones de universalización.   

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