TOMÁS ROMAY CHACÓN: PIONERO EN LA DIFUSIÓN Y DEFENSA DE LA EDUCACIÓN FÍSICA EN CUBA
TOMÁS ROMAY CHACÓN: PIONEER IN THE DIFFUSION AND DEFENSE OF THE PHYSICAL EDUCATION IN CUBA
Autores: Dr. C. Juan Antonio Salas- Rondón. Profesor Titular
Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte “Manuel Fajardo”. Facultad Holguín.
MSc. Martha María Salermo- Pupo, profesora Asistente
Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte “Manuel Fajardo”. Facultad Holguín.
RESUMEN
El presente trabajo es resultado de la tesis doctoral “Génesis y difusión de la Educación Física en Cuba: (1800-1901), y constituye una síntesis de una obra ya terminada sobre un grupo significativo de personalidades cubanas que durante el siglo XIX y principios del XX abogaron a favor de la importancia de la educación física y el deporte. Una de estas personalidades es el sabio e higienista Tomás Romay Chacón, entusiasta precursor de la atención al cuerpo a través del ejercicio físico al aíre libre y pionero en la difusión del ideal olímpico en Cuba.
Palabras clave. Ejercicio físico, higiene, educación física, medio ambiente, ideal olímpico.
ABSTRACT
The present work is been of the doctoral thesis Genesis and diffusion of the Physical Education in Cuba: (1800-1901), and it already constitutes a synthesis of a work finished on a significant group of Cuban personalities that during the XIX century and principles of the XX one pled in favor of the importance of the physical education and the sport. One of these personalities is the sage and hygienist Tomás Romay Chacón, precursory enthusiast of the attention to the body through the physical exercise to the one angers free and pioneer in the diffusion of the olympic ideal in Cuba.
Key words. Physical exercise, hygiene, physical education, environment, olympic ideal
INTRODUCCIÓN
Para una mejor comprensión del proceso evolutivo de la educación física y los estudios del ideal olímpico en Cuba es menester, en primer lugar, repasar brevemente los escritos pedagógicos y científicos de importantes pensadores de la Isla que abogaron durante el siglo XIX a favor del ejercicio físico, la higiene y el cuido y protección del medio ambiente como factor de salud y bienestar social y humano.
Muchas son las personalidades que sentaron pautas para el desarrollo de la educación física en Cuba, una gran parte de ellos desconocidos aún en el medio académico e investigativo: intelectuales, científicos, militares y reconocidos pedagogos aportaron con sus realizaciones interesantes ideas que merecen ser estudiadas. Entre estas personalidades se encuentra el científico Tomás Romay Chacón, considerado como el primer gran higienista cubano, tanto por sus investigaciones científicas como por los resultados prácticos de su labor en el saneamiento de la ciudad y la protección del medio ambiente, aunque el espectro investigativo de Romay es muy diverso y ha sido merecedor de innumerables reconocimientos públicos, los que no han llegado con suficiente fuerza a la esfera de la educación física.
Por considerarse a la higiene como importante motor inicial del proceso evolutivo de la educación física, se parte del análisis de las preocupaciones de Tomás Romay sobre el medio ambiente, la atención al cuerpo mediante el ejercicio físico y la alimentación variada, así como sus ocupaciones en los problemas educativos y las influencias recibidas de la cultura greco latinas, en particular de los juegos olímpicos. De tal manera se resalta su figura como uno de los precursores de la educación física en Cuba y pionero en los estudios olímpicos en el país.
DESARROLLO
Tomás Romay Chacón (1764-1849) es una de las personalidades más notables del periodo de 1790 a 1830 en Cuba. Se le conoce como el científico que introduce y propaga la vacuna contra la Viruela, luego de un arduo trabajo de investigación y convencimiento que incluyó a sus propios hijos como sujetos de pruebas para demostrar la efectividad y vencer las dudas y temores existentes.
Se sabe, además, que Romay ocupó importantes cargos públicos como el de Secretario de la Diputación Provincial de La Habana, como activo miembro de la “Sociedad Patriótica de la Havana” y promotor de las artes, además de ser fundador del “Papel Periódico de la Havana” y relevante profesor, investigador y destacado colaborador en la introducción de la enseñanza y la práctica de la higiene en la Isla:
Hasta la aparición de Romay no se va a producir una transformación que dé carácter científico a la medicina cubana.
Desde su primera manifestación pública, Romay se plantea valientemente el natural y obligado propósito de su primera tarea reformadora: la refutación de errores en que cotidianamente incurren sus colegas.1
Es precisamente desde su ejemplo personal en el campo médico, en particular de la higiene y la educación, donde se encuentran las premisas teóricas para el estudio de su obra en consideración con el origen y desarrollo de la educación física en Cuba, aspectos apenas revelados en los medios académicos.
I. Laboriosidad y virtud profesional
Para evaluar la contribución de Tomás Romay a la proyección y desarrollo de la educación física en Cuba, es necesario detenerse en el análisis de su laboriosidad y resistencia física, así como en sus preocupaciones por el mejoramiento de la educación y la constitución del cuerpo humano a través de los ejercicios físicos, la higiene y el medio ambiente.
Dentro de las cualidades que destacan sus biógrafos se encuentran su pragmatismo, didactismo y compromiso con los necesitados de salud, en una época donde para muchos el hombre de ciencia debía permanecer encerrado en su laboratorio, Romay caminó toda la Isla por los lugares más intrincados experimentando y sometiendo su cuerpo a duras pruebas:
"Romay era tan laborioso, que en todas estaciones y circunstancias estaba de pie en su estudio a las tres de la madrugada, aún cuando hubiese pasado parte de la noche a la cabecera de algún enfermo: vivía en su cuarto de estudio; de allí salía a sus tareas; tuvo siempre una naturaleza privilegiada: su método ordinario de vida le preservaba sin duda, era parco en el comer, aunque su mesa siempre fue abundante, sin ostentación de lujo (nunca cometió exceso de ningún tipo, detestaba el juego por instinto." 2
De modesto origen, Romay escaló diferentes posiciones sociales por su inteligencia y dedicación plena al estudio y al trabajo creador. Al analizar sus artículos científicos se encuentran interesantes apotemas sobre la justica social, la educación y el trabajo que han de perdurar en las doctrinas educativas de los maestros de hoy de mañana. Sobre la justica señaló:
“(...) La justicia y la gratitud exigen que dividamos con ella lo que por ella misma disfrutamos(...)”3
Las preocupaciones educativas y políticas de Romay son manifestadas en los debates públicos y artículos científicos. Su trabajo sienta pautas para la enseñanza de las primeras letras a una población analfabeta y con grandes penurias higiénicas y sanitarias. Romay no solamente anima a las autoridades y maestros para erradicar estos problemas indicando las nefastas consecuencias de no saber leer, sino también indica cómo debe producirse ese aprendizaje:
“No sabiendo leer, no puede saber cómo corresponde lo que es Constitución; y no sabiendo cómo corresponde lo que es Constitución, no puede amarla ni defenderla como corresponde(...)”
" (...) Esforcémonos, pues, para que lo sean en esta Isla; transformémosla en esta parte: hagamos que en poco tiempo reciban todos sus habitantes con la debida perfección la más útil de todas las enseñanzas y establecimientos, aplicase á (sic.) tan grande objeto lo que se gasta en otros, que le son muy inferiores en orden de utilidad.”4
Y más adelante puntualiza:
“...Para hacer algo es preciso emprender poco, y escoger entre mucho lo más esencial y urgente. Yo concibo que en nuestra Isla lo que más importa, después de procurar a la nación los extraordinarios socorros, que en su actual angustia necesita, es, primero: poner los medios de asegurar su tranquilidad interior; y segundo; establecer sin demora el más indispensable, el más firme apoyo de nuestra libertad política.”5
Uno de los principales biógrafos de Romay, José López Sánchez, en documentada obra “Vida y obra del sabio médico habanero Tomás Romay Chacón”, (1950 y 2009), ofrece una panorámica que permite ahondar en temas aún no tratados, como es su contribución a la difusión de la importancia de los ejercicios físicos como medio de salud y bienestar social. En el prólogo de la obra el historiador Dr. Julio Le Riverend significa:
“…La vida múltiple y afanada del médico Tomás Romay, que se pierde en el complicado panorama de la primera gran época de creación nacional. Y digo que se pierde, no porque la figura fuera desconocida, sino porque hasta hoy la mirada de los investigadores se limitaba al sentido profesional y técnico de su obra…
Sería interesante el preguntarse cómo ha sido posible que la historia nacional perdiera de vista la universalidad de la figura de Romay, no obstante la copiosa huella documental que dejó y que el autor ha manejado con dedicación ejemplar…”6
Resulta interesante adentrase en el estudio de las Obras Completas de Tomás Romay y en los documentos de la época para desentrañar y enrumbar sus reflexiones pedagógicas como importantes premisas para el estudio del origen y difusión de la educación física en Cuba, fundamentalmente desde el punto de vista higiénico, ambiental y ético.
II. Precursor de la educación física en Cuba
Las primeras ideas que se difunden con fuerza en la Isla sobre la importancia de los ejercicios físicos están muy relacionadas con la vertiente higiénica y sanitaria. Los problemas higiénicos y sanitarios son de tal naturaleza en Cuba que exigen a los intelectuales, pedagogos y científicos la búsqueda de soluciones inmediatas en beneficios de los distintos círculos de poder.
Un impulso decisivo a los estudios higiénicos lo desempeña en sus inicios la Sociedad Económica Amigos del País (1792). Esta institución se convierte en el gran fórum que permite nuclear lo mejor del pensamiento cubano alrededor de los más diversos problemas políticos, económicos, culturales y educativos. Uno de los miembros más activo de esta Sociedad lo es Tomás Romay.
Las concepciones de Romay sobre la atención al cuerpo mediante el ejercicio físico, la alimentación balanceada y el cuido y preservación del medio ambiente son fundamentos esenciales que marcan un hito para el estudio de la educación física en Cuba:
"El concepto de educación física vino a ser en un principio una parte que paulatinamente va tomando autonomía respecto a la preocupación higiénica. Fue la higiene el motor inicial que generó unos conocimientos, que al incrementarse, permitieron la secesión de aquellos y su constitución como “Saber” independiente. Para explicar la aparición de la educación física es imprescindible arrancar del tronco común de la higiene, como área de conocimiento y preocupación social."7
Con la convicción de que el hombre es un animal que no puede vivir sino sumergido en una atmósfera de aire puro, un animal que debe aprender a alimentarse, vestirse, hacer el necesario reposo y alejarse de todo tipo de vicio, Romay es partidario de velar por la correcta educación del cuerpo en movimiento y mantener el pleno equilibrio con el medio ambiente que le rodea, de ahí que insista en la necesidad de los paseos, las caminatas y los ejercicios físicos al aire libre, así como velar todo el tiempo por la buena composición del aire atmosférico, el cuido de los bosques y de la naturaleza como proveedora de todas las riquezas:
"El hombre es uno de los animales que no puede vivir sino sumergido en una atmósfera de aire, y es absolutamente necesario no solo estar privado de él, sino que sea saludable el que respire…"8
Y puntualiza sobre el cuido y protección del medio ambiente:
"Los bosques, no lo dudo, están ya tan distantes de esta ciudad que no puede ofenderla el aire detenido en ellos, y después arrojados por los vientos impetuosos..."9
Los estudios de la composición del aire, sus influencias en el organismo humano, constituyen también una de las prioridades investigativas de Tomás Romay, todo cuanto pueda ser útil para el mejoramiento humano en cuanto a medidas profilácticas son abordadas y promovidas por el sabio cubano:
"Entre tanto, siendo incontestable que las causas físicas también influyen en la economía del hombre, sin esperar la solución de aquel problema, contribuyamos a merecer una decisiva favorable, precaviendo al mismo tiempo de la industria, estudio y meditación de las nocivas impresiones del aire, la primera y más poderosa de todas ellas; o evitando, al menos, aquellos cuerpos que la inficionan y corrompen en ciertos períodos hasta causar una epidemia de fiebres catarrales ( …)"10
De esta manera Romay se convierte en un ferviente defensor del medio natural donde el hombre debe desenvolverse, asimismo alerta sobre el correcto funcionamiento del organismo y la necesidad de adquirir conocimientos para prever las enfermedades y otros trastornos:
"…sin conocer el cuerpo humano en su estado natural, las partes de que se compone, la conexión de ellas, sus funciones y sus propiedades físicas y vitales, no es posible determinar con exactitud las enfermedades..."11
Es por ello que Romay presta especial atención a las personas sanas, que aún siendo robustas, sufren de la fatiga y se cansan rápidamente por los efectos del clima del trópico:
"Los sujetos que llegaren robustos, con el rostro los notablemente encarnados, sintieren dolor y peso en la cabeza, y que siendo laboriosos no pudieren ejercitarse por pereza y extraordinario cansancio después de un corto trabajo, estos, cuyas fuerzas están oprimidas por la excesiva cantidad de sangre, deberán disminuirla con la sangría conveniente, se abstendrán de toda fatiga al sol, tomarán a las once de la mañana un vaso de agua de tamarindo o naranjas, y se bañaran en agua de pozo o de río."12
Romay llama la atención sobre las condiciones climatológicas del trópico y los distintos síntomas y padecimientos que sufren las personas procedentes de otras regiones y recomienda cómo se debe preparar el cuerpo para mejorar las condiciones físicas ante estas situaciones para preservar la salud:
"Si en todos los países es preciso para gozar de salud, observar la mayor sobriedad, no solo en la bebida y comida, sino también en el ejercicio y la quietud, en el sueño y la vigilia, en los placeres, en las pasiones y en todas las causas físicas y morales que puedan alterar nuestra constitución, mucho más es necesaria esta templanza, en unas regiones donde el europeo advierte en toda novedad que proceden de una alteración muy sensible o en la proporción de los gases respirables…"13
Por otra parte Romay alerta a todos aquellos que después de someterse a entrenamientos físicos fuerte, abandonan sin previa consulta facultativa, la realización de los ejercicios físicos, sin considerar la necesaria regulación y los efectos secundarios que le producen al organismo, provocando por lo general serias alteraciones y trastornos de salud, bien de manera parcial o de forma completa:
"(...) parece recomendable en un hombre cuya especie por su ancianidad, o por la corrupción de las costumbres, o por el desprecio de los ejercicios atléticos ha perdido en nuestro siglo aquella fortaleza, robustez y energía que gozaba en los tiempos heroicos." 14
Como miembro de la “Sociedad Patriótica de La Havana”, participa en la decisión de enviar a Madrid al sacerdote santiaguero Juan Bernardo O`Gavan para interesarse por el método de Pestalozzi:
"El método de Pestalozzi se recomendaba en Europa por las ventajas que ofrecía para la instrucción primaria, y recomendándolas el Diocesano de La Habana, expensó a un joven que mereció su elección para que lo aprendiera en Madrid."15
El informe rendido por O`Gavan a su retorno a la Isla y publicado en la sesión de “El Aviso” del “Papel Periódico de La Habana”(29 de diciembre de 1808), aún resulta polémico en consideración a la introducción de la educación física en los programas educativos de la Isla.
Por lo que se infiere que Romay es conocedor de los pormenores de los trabajos de O`Gavan en Madrid y de las principales preocupaciones por la propagación de los ejercicios físicos en la Isla, proceso que alcanza un momento cumbre con la fundación del primer gimnasio en Cuba, el Normal, en 1839, diez años antes de su fallecimiento, (1849).
En su trabajo el “Método de enseñanza primaria por Pestalozzi”, publicado por encargo de la Sociedad Patriótica, Romay da respuestas a los padres deseosos de conocer los efectos del Método de Pestalozzi y menciona las labores de Francisco Amorós, considerado uno de los grandes precursores de la educación física, fundador del “Método Natural”, de gran aceptación por los educadores de diferentes partes del mundo a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
Otros acontecimientos relacionados con la figura de Tomás Romay, en especial su contribución como pionero de los estudios del ideal olímpico y las influencias greco latinas en Cuba durante el siglo XIX, serán dados a conocer en próximos artículos, donde se destacan figuras como José Antonio Saco, José de la Luz y Caballero, Domingo del Monte, Carlos J. Finlay, María Luisa Dolz, Luís de Agüera y José Martí, entre otros.
CONCLUSIONES
Las investigaciones científicas de Tomás Romay y su ejemplo personal en el cuido y mantenimiento del cuerpo a través de los ejercicios físicos, la higiene y el medio ambiente constituyen sólidos fundamentos pedagógicos a tener presente en el estudio del origen y difusión de la educación física en Cuba durante el siglo XIX.
La ausencia de estudios relacionados con su contribución a esta importante área del saber es un hecho inexplicable y exige por parte de los investigadores e instituciones educativas una mayor dedicación para promover su obra como precursor de la educación física y pionero en los estudios del ideal olímpico en Cuba.
Los resultados investigativos de Romay sobre la higiene, los ejercicios físicos y el medio ambiente constituyen un verdadero tratado metodológico que todo profesional de la educación física debe consultar. Sus estudios científicos no solo contribuyen al análisis de la tesis de ver en la higiene y la ciencia médica el motor impulsor del origen y desarrollo de la educación física como disciplina pedagógica, sino también cómo a través de su obra se pueden aproximar al estudio de otras personalidades que abogaron a favor de la higiene y la educación física en la Isla en el período colonial, personalidades que no han sido lo suficientemente estudiadas en nel medio académico e investigativo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
BIBLIOGRAFÍA
Recibido: 25072012
Aprobado: 12102012
Datos de los autores:
Dr. C. Juan Antonio Salas- Rondón, Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte “Manuel Fajardo”. Facultad Holguín.
E-mail: jasar56@cultfis.holguin.inf.cu
MSc. Martha María Salermo Pupo. Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte “Manuel Fajardo”. Facultad Holguín.
E-mail: martha@cultfis.holguin.inf.cu