El entrenamiento de la fuerza explosiva en los velocistas de 100
metros categoría U18
The explosive force training in the 100 meters speed U18 category
Juan Pablo Molina-Guzmán1
Jorge
Cubero-Morán2
Carlos Eliu-Velázquez3
1 Unidad Educativa Particular Borja. Ecuador. juanpamogu@hotmail.com
2 Universidad Estatal de Milagro
(UNEMI). Ecuador. jorgecuberomoran@gmail.com
3Universidad Estatal de Milagro
(UNEMI). Ecuador. funbifirsap@hotmail.es
Resumen
En el grupo de deportes de velocidad-fuerza, la
principal manifestación de fuerza especial que requieren es la fuerza
explosiva. Entre estos deportes se encuentra el atletismo y de manera especial
las carreras de velocidad. El entrenamiento de
fuerza es un complemento importante para el progreso de un corredor, ya que
fortalece los músculos y las articulaciones, ayuda a mejorar el tiempo de
carrera y disminuye notablemente el riesgo de lesiones. Se puede decir que es prácticamente imposible lograr altos niveles de
velocidad sin la aplicación de la fuerza explosiva. Estos
elementos justifican el presente estudio que tiene como objetivo reflexionar
sobre los presupuestos teóricos
y metodológicos para el entrenamiento de la fuerza
explosiva en los velocistas de 100 metros.
Palabras clave: deportes de fuerza, fuerza
física, atletismo, carreras de velocidad, 100 metros
Abstract
In the group of speed sports-force the main manifestation of special
force they require is explosive force. Among these sports is athletics and
especially speed racing. Strength training is an important complement to a
runner's progress, as it strengthens muscles and joints, helps improve running
time and significantly reduces the risk of injury. It can be said that it is
practically impossible to achieve high levels of speed without the application of
explosive force. These elements justify the present study that aims to reflect
on the theoretical and methodological requirements for the training of
explosive force in 100-meter sprinting athletes.
Keywords: Sports of force, physical force, athletics, short race at top speeds, 100 meters
Introducción
En el deporte moderno, el proceso de la preparación de
fuerza está dirigido al desarrollo de las diferentes manifestaciones de la
fuerza, al aumento de la masa muscular activa y al refuerzo de los tejidos
conjuntivo y óseo (Platonov, 2001).
La fuerza debe entrenarse en todos los deportistas y,
aunque la preparación de la fuerza general puede presentar muchas similitudes
para todos los atletas, la preparación de fuerza especial, en cambio, tiene que
diferenciarse, pues las manifestaciones de fuerza de cada modalidad deportiva
son distintas.
En el grupo de deportes de velocidad-fuerza la
principal manifestación de fuerza especial que requieren es la fuerza explosiva.
Entre otros deportes pertenecientes a este grupo se pueden mencionar los
siguientes: carreras de velocidad en atletismo, patinaje, ciclismo; saltos y
lanzamientos.
La velocidad y la fuerza explosiva constituyen la base
de la mayoría de los deportes y cumplen un papel determinante en el rendimiento
de ellos, es prácticamente imposible lograr niveles óptimos de velocidad sin un
buen desarrollo de la fuerza.
Según Donskoi y Zatsiorski (1988), la velocidad de
desplazamiento en la carrera de velocidad está determinada por la frecuencia de
movimientos y la distancia alcanzada en cada ciclo del paso; es decir, por la
longitud de la zancada.
La posibilidad de que un atleta de velocidad posea una
zancada más corta o más larga está determinada directamente por la fuerza que
es capaz de generar a través de los músculos de los miembros inferiores; es por
ello que el entrenamiento de la fuerza explosiva cumple un papel determinante
en el rendimiento de los velocistas, ya que es prácticamente imposible lograr altos
niveles de velocidad sin la aplicación de la fuerza.
El
entrenamiento de fuerza es un complemento importante para el progreso de un
corredor; esta fortalece los músculos y las articulaciones, ayuda a mejorar el
tiempo de carrera y disminuye notablemente el riesgo de lesiones. A partir de los aspectos señalados, se plantea como objetivo del
presente estudio, reflexionar sobre los presupuestos teóricos y metodológicos para
el entrenamiento de la fuerza explosiva en los velocistas de 100 metros categoría
U18.
Desarrollo
·
La capacidad de fuerza
Desde la
perspectiva de la actividad física y el deporte, la fuerza representa la
capacidad que tiene un sujeto para vencer o soportar una resistencia. Esta
capacidad del ser humano viene dada como resultado de la contracción muscular
(García, 2002).
Dentro de los principales objetivos del entrenamiento de acuerdo con lo planteado por Weineck (2005), se encuentran:
Objetivos preventivos:
· Mantenimiento y mejora de la capacidad de rendimiento y esfuerzo del aparato locomotor.
· Disminución del riesgo de lesiones y de desgaste en el quehacer cotidiano y en el deporte
· Estabilización del aparato locomotor pasivo: aumento de la consistencia y de la capacidad de esfuerzo de los ligamentos, tendones, cartílagos y huesos
· Prevención contra molestias de espalda, debilidad postural, osteoporosis, alteraciones artrósicas, desequilibrio muscular y dolores en el aparato locomotor
· Compensación de la pérdida de la fuerza causada por el paso de los años y de un creciente esfuerzo ortopédico debido al aumento del peso corporal a edades más avanzadas
· Compensación, con entrenamiento parcial, en algunos tipos de deportes, para la prevención contra lesiones y desgaste físico
· Mantenimiento de la autonomía a edades avanzadas
·
Según sea el programa de entrenamiento, si se diera el caso, observar
también los efectos de protección para el sistema cardiovascular, así como, por
ejemplo, el descenso de la frecuencia cardíaca en reposo y los efectos
positivos sobre el nivel de colesterol en sangre
Objetivos de rehabilitación:
· Aceleración de la rehabilitación después de las lesiones o de las intervenciones en el sistema locomotor; por ejemplo, lesiones de los discos intervertebrales, fracturas óseas y esguinces de ligamentos
· Disminuir o evitar los dolores y el deterioro funcional en afecciones crónicas o de reciente aparición en el aparato locomotor como dolores de espalda y de rodillas
· Rápida recuperación de la capacidad de rendimiento después de las fases de descanso, condicionadas por las lesiones y las molestias
· Aumento del rendimiento
·
Aumento de la fuerza: una buena capacidad de fuerza es una base
importante para la optimización del rendimiento en la mayoría de las
disciplinas deportivas
·
Compensación de grupos musculares que no han sido entrenados
específicamente en las disciplinas deportivas que tengan una exigencia
unilateral de la fuerza
·
Configuración física
·
Aumento de la masa muscular
·
Aprovechamiento de la musculatura y de la conformación física/
bodyshaping
·
Disminución del porcentaje de grasa corporal
·
En caso de peso inferior al debido, incremento del peso corporal por
medio del aumento muscular; en caso de sobrepeso, conseguir, en combinación con
una adecuada dieta alimentaria, una reducción de aquel
Efectos psíquicos:
· Aumento de la autoconfianza y de la autovaloración
· Desarrollo de la conciencia del cuerpo y mejora de su percepción
· Mejora del estado de ánimo y del bienestar corporal
Cuando se entrena
la capacidad de fuerza, específicamente a nivel competitivo, se buscan
objetivos tanto de forma general y también específica, tales como:
·
Prevenir lesiones en los
atletas
·
Ganar masa muscular
·
Lograr
la autoconfianza del atleta
·
Obtener una recuperación
más rápida después de haber sufrido lesiones
·
Alcanzar una forma
deportiva que apunte hacia el logro de grandes éxitos
De igual manera, el entrenamiento de la fuerza en el deporte mejora:
· Ejecución de la técnica
· Velocidad de realización del movimiento
· Resistencia
· Valoración del entrenamiento
Para
González y Gorostiaga (1995), la fuerza desempeña un papel decisivo en la buena
ejecución técnica. En muchos casos, el fallo técnico no se produce por falta de
coordinación o habilidad del sujeto, sino por falta de fuerza en los grupos
musculares que intervienen en una fase correcta del movimiento.
La
fuerza es un componente dentro del conjunto de las capacidades determinantes o
influyentes en el rendimiento físico. La influencia del desarrollo de la fuerza
sobre el rendimiento deportivo varía de acuerdo con el deporte o prueba
deportiva, por lo que la preparación de la fuerza es concebida, planificada y
realizada sistemáticamente por los deportistas de diferentes disciplinas
deportivas.
Existe
una diversidad de clasificaciones de fuerza; se pueden clasificar, entre otras,
en: fuerza máxima, fuerza absoluta, fuerza rápida, fuerza explosiva, fuerza de
salida y fuerza de resistencia.
La
fuerza es la capacidad del sistema neuromuscular para realizar acciones
explosivas de carácter tónico o balístico, con el propio peso corporal u objeto
externo y que no están precedidas de algún movimiento. Su característica
fundamental es la explosividad de los movimientos que se van a realizar. Es una
dirección del sistema anaerobio alactácido y su duración no debe exceder más
allá de los 3 segundos, pues esta dirección utiliza como energía el ATP
muscular (Collazo, 2003).
En tanto, la velocidad es la
mayor capacidad de desplazamiento que se tiene en el tiempo posible. Es la
aptitud para recorrer una distancia determinada en el menor tiempo posible; es
la facultad para reaccionar a los estímulos (velocidad de reacción), contraer
los músculos (velocidad contráctil muscular) y trasladarse sobre sus pies
(velocidad de desplazamiento). Esfuerzo cualitativo de tipo neuromuscular muy
poco perfectible y que se desarrolla con déficit de oxígeno (Bosco, 2005).
Según
López (2009) —criterio que se asume—, desde el punto de vista físico, la
velocidad es el cociente entre el espacio recorrido y el tiempo empleado en
recorrerlo. Sin embargo, dentro del ámbito específico del deporte, se puede
definir como una capacidad compleja derivada de un conjunto de propiedades
funcionales (fuerza y coordinación) que posibilita regular, en función de los
parámetros temporales existentes, la activación de los procesos cognitivos y
funcionales del deportista, con tal de provocar una respuesta motora óptima.
Relación
fuerza explosiva y velocidad
Desde el punto de
vista de la física, fuerza y velocidad son magnitudes totalmente dependientes.
La velocidad será el efecto o resultado de manifestar y aplicar fuerza,
generalmente contra la acción de otras que se oponen: inercial, gravitatoria si
la dirección o el sentido del objeto al que se le dota de determinada velocidad
es contraria a esta, de fricción y aerodinámicas.
La preparación especial de fuerza puede estudiarse por
grupos de deportes que presentan similitudes en sus requerimientos de fuerza
especial, a saber: deportes de velocidad-fuerza, agilidad y exactitud en el
movimiento, resistencia y manifestación compleja de las cualidades motrices. En
el grupo de deportes de velocidad-fuerza, la principal manifestación de fuerza
especial que requieren es la fuerza explosiva (Kuznetzov, 1981).
La fuerza explosiva es la que se utiliza en los
primeros segundos de cada acción que realizada y por este motivo es un factor
supremamente importante y trascendental a la hora de definir una acción o
resultado en el deporte.
Para Román (1996), la fuerza explosiva se
manifiesta al demostrar una magnitud de fuerza en el menor tiempo posible y es
característica de los deportes de velocidad-fuerza. Por tanto, mientras mayor
sea la fuerza explosiva, mayor será en magnitud la velocidad-fuerza. Es decir, que la preparación de fuerza tiene una
transferencia positiva para las demás cualidades que
requiere el corredor de velocidad.
En este sentido,
la valoración de la fuerza explosiva o capacidad para generar la mayor fuerza
en el menor tiempo posible, resulta relevante de cara a intentar mejorar la
metodología del entrenamiento y adecuar la planificación del mismo con el
objetivo de optimizar el rendimiento. Por esto, es importante no solo una
valoración general de la fuerza explosiva, sino más aún, una evaluación de los
gestos típicos del deporte o valoración de la fuerza explosiva específica
(Juárez et al., 2009).
Para Siris, Gaidarska y Rachev (1988) los corredores
de velocidad se caracterizan por presentar un alto nivel de desarrollo de las
cualidades físicas más importantes para el velocista —rapidez, velocidad y fuerza— y su adecuación a las principales particularidades de
la biodinámica de la carrera de velocidad.
Los requerimientos de fuerza de los corredores de
velocidad se concentran principalmente en la musculatura de los miembros
inferiores. Los músculos extensores de las articulaciones de cadera, rodilla y
tobillo proporcionan la fuerza necesaria para acelerar la masa corporal y
propulsan al atleta en una dirección horizontal, mientras contrarrestan la
fuerza de la gravedad en una dirección vertical; los isquiotibiales, el aductor
mayor y el glúteo realizan contribuciones importantes en la velocidad.
Los aspectos
referidos demuestran que la fuerza explosiva está directamente relacionada con
la velocidad y por tanto en el desplazamiento de los velocistas, ya que la
velocidad es dependiente de la fuerza, y en este caso la fuerza se manifiesta
de forma explosiva desde el inicio de la carrera hasta el final en la meta, en
cada paso que el atleta realiza para desplazarse lo más rápido posible y así
alcanzar un óptimo rendimiento.
Métodos para el entrenamiento de la fuerza
Dentro
de las principales propuestas de métodos para el entrenamiento de la fuerza encontramos
las siguientes, según criterios de autores.
Plantea
Ozolin (1970):
·
Método de repeticiones:
para la formación y perfeccionamiento de coordinaciones neuromusculares, con un
50-60 % de RM para la formación, así como un 50-80 % de perfeccionamiento
·
Método de hasta el
rechazo: con el fin de aumentar la masa muscular y fortalecerlos, con
intensidades de 50-70 % de RM
·
Método de los grandes
esfuerzos: para desplegar la fuerza y perfeccionarla en el nivel superior de la
coordinación neuromuscular y cualidades volitivas, con 80-95 % de RM
·
Método de los esfuerzos
máximos: realización de los ejercicios en los que se despliegan los esfuerzos
máximos de RM
·
Método isométrico: de
carácter auxiliar, con tensión estática límite.
·
Método “volitivo”: es
auxiliar, de tensión volitiva de los músculos en regímenes estáticos y
dinámicos, con distintos niveles de esfuerzos
Explica
Bompa (1995):
1- Fase
de adaptación biológica
·
Método de entrenamiento
para la adaptación anatómica (hipertrofia):
adaptar progresivamente a los músculos y especialmente los tendones
musculares en su unión ósea
·
Método de la hipertrofia
(fisicoculturismo): incrementar el tamaño de la primera fuerza motriz
específica
·
Método de entrenamiento
para la hipertrofia muscular: incremento de la masa muscular activa, dado que
la potencia depende de la densidad y del diámetro muscular
2- Fase
de fuerza máxima
·
Método de la carga máxima
(isotónico): es el más determinante entre los factores en el desarrollo de
otros tipos de fuerza, usadas en la producción de fuerza específica en un
deporte
·
Método isométrico: como
auxiliar para el desarrollo de la fuerza máxima
·
Método isokinético: para
el desarrollo de la parte concéntrica y excéntrica de la contracción
·
Método excéntrico: uso de
pesos libres de tipo isokinético en contracciones concéntricas y excéntricas
3- Fase
de conversión a potencia muscular
·
Método de entrenamiento
para la potencia específica de un deporte: desarrollo de la potencia explosiva
a alta velocidad; es entrenado el sistema nervioso
·
Método isotónico:
consiste en mover un peso lo más rápida y fuertemente posible a través del
rango completo del movimiento
·
Método balístico: puede
ser utilizado en diferentes formas y contra diferentes resistencias
·
Método de resistencia-potencia:
combinación de tres formas entre los métodos isotónico, isométrico y balístico
·
Método pliométrico:
transforma la fuerza en potencia; se utilizan métodos específicos
4- Fase
de conversión
·
Método de
potencia-resistencia: permite repetir un trabajo de potencias varias veces
·
Método para la
resistencia muscular de corta duración: prepara la potencia anaerobia, permite
contrarrestar las altas concentraciones de ácido láctico
·
Método para la resistencia
muscular de duración media y prolongada: actividad de alto volumen y larga
duración
5- Fase
competitiva
Mantener
el trabajo de fuerza máxima y potencia específica.
En relación con la
progresión en los trabajos de fuerza explosiva para los miembros inferiores,
Verkhoshansky (1966) plantea la siguiente propuesta:
· Ejercicios de fuerza
general y ejercicios variados de multisaltos
· Saltos pliométricos (no
demasiado intenso) combinado con entrenamiento de fuerza-resistencia
· La tercera etapa aborda ya los
DJ.
Por otra parte, Cometti
(1998) en relación con las variaciones propone:
· Variaciones en la posición:
ángulo de flexión de la rodilla previo al salto. Los tres ángulos más
utilizados son 60º, 90º y 150º. Mientras que el ángulo de 150º es el más utilizado
en competición y, probablemente, el más idóneo es el ángulo de 90º pues reporta
beneficios más rápidamente
· Variaciones en el
desplazamiento: amplitud de las zancadas, la altura y separación de los
obstáculos, apoyos con una o dos piernas, etcétera
· Variaciones en las
tensiones musculares: aumenta o disminuye la carga en una o varias fases del
movimiento pliométrico (fase excéntrica, instante isométrico o fase
concéntrica)
Al considerar los criterios
de los autores anteriores se estiman valoran las siguientes indicaciones
metodológicas para el desarrollo de la fuerza explosiva en los velocistas de
100 metros categoría U18:
·
Para
el desarrollo de esta capacidad se requiere cierta prudencia del entrenador,
fundamentada en el desarrollo armónico de los músculos, para que sean capaces
de soportar ejercicios a los que se someten por vez primera
·
Independientemente
que el trabajo aquí debe obedecer al régimen dinámico, se debe tener en cuenta
la ejecución de la técnica, pues se pueden producir lesiones que repercuten en
la vida deportiva del practicante
·
Se
debe tener presente que para el desarrollo de la fuerza en estas edades se
recomienda ante todo definir los ejercicios desde el criterio de pesos
moderados. Todos los ejercicios pliométricos deben hacerse en superficies
planas o suaves, iniciar con un set de cada ejercicio, trabajar hacia tres sets
más, evaluar si el atleta tiene las destrezas motoras apropiadas para ejecutar
apropiadamente los ejercicios. Si el atleta no está en forma, detener el
ejercicio
·
Siempre
iniciar con ejercicios simples y progresar a los más difíciles, calentar
apropiadamente y estirarse antes de cada entrenamiento pliométrico
·
Hacer
que los atletas ejecuten los ejercicios con ciento por ciento de esfuerzo para
asegurar los mejores resultados del entrenamiento, tomar el tiempo de 1-2
minutos de descanso entre secuencias sucesivas de ejercicios, también se debe
ejecutar una cantidad de repeticiones de acuerdo con la intensidad del
ejercicio y la condición del atleta. Únicamente este se beneficiará de
repeticiones realizadas apropiadamente
·
Nunca
realizar ejercicios pliométricos el mismo día, que una sesión de entrenamiento
de pesas; en el caso de trabajar por tiempo, cada set no debe durar más de 6-8
segundos. Es necesario hacer una recuperación completa entre los sets e iniciar
con ejercicios fáciles y desarrollar en intensidad y complejidad
·
Detenerse
antes que la fatiga deteriore la técnica, además siempre enfatizar en la
técnica apropiada, integrar la pliométrica como parte del programa de
entrenamiento
Conclusiones
La velocidad es una capacidad determinante que tiene
gran incidencia en el rendimiento deportivo de los velocistas, por lo que se
considera que ella ocupa un lugar preponderante entre las capacidades a desarrollar
durante la preparación de los corredores de distancias cortas, el desarrollo de
la misma se diferencia del resto de las tareas metodológicas por sus objetivos
y una de estas diferencias se observa precisamente en los métodos a utilizar
según la etapa, carácter y nivel de suficiencia de los atletas.
Es preciso saber cuándo desarrollar la fuerza
explosiva dentro de la planificación, con el fin de aprovechar la efectividad y
desarrollar el rendimiento máximo de la velocidad en la competencia.
En cuanto a los aspectos generales de la planificación
del entrenamiento en rasgos generales, se considera que el contenido de
preparación de un velocista está provista por direcciones del entrenamiento, en
la cual la fuerza explosiva está dentro de las direcciones determinantes
propias del periodo de preparación especial, en tal sentido se apunta a altos
ritmos de desarrollo del grado de entrenamiento especial y el perfeccionamiento
y asimilación profundizada de las habilidades y hábitos técnico-tácticos por sus
características particulares y elementos propios de la carrera de 100 metros.
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